Juegos


Llega el juego del crucigramàrius para celebrar el centenario de los primeros crucigramas

 

El 21 de diciembre de 1913 se publicaron en Nueva York los primeros crucigramas. En cien años los crucigramas han llegado a todas las lenguas y a todos los apoyos. Ahora Màrius Serra y Oriol Comas (creadores e historiadores de enigmas y de juegos de mesa), han querido crear un juego que permite descubrir los secretos de la creación y resolución de los enigmas que componen los crucigramas.

 

El juego del Crucigramàrius tiene varios niveles de dificultad y esto lo hace ideal tanto para los verbívoros expertos como para los no iniciados en los secretos de las palabras. Serra y Comas ya se asociaron en 2010 para transformar en una caja de juegos el libro de Màrius Serra Verbalia (2000).

 

El escritor Màrius Serra es conocido y reconocido por sus juegos verbales. Desde hace unos meses es miembro de la sección filológica del Institut d'Estudis Catalans. Le pedimos por qué son tan populares los crucigramas y nos dice: “Cien años después del nacimiento de los crucigramas, podemos afirmar que conocemos el secreto de su éxito universal. El crucigrama es un enigma de enigmas, un formato capaz de acoger todo tipo de enigmas y cruzarlos en una solución única y plural. El juego del Crucigramàrius le rinde homenaje con un repertorio centenario de las diferentes modalidades de enigmas, de forma que el jugador pueda estar a un y otro lado de la parrilla: resolviendo y creando”.

El otro autor es Oriol Comas, experto y reconocido internacionalmente en el mundo del juego, a quien pedimos una descripción del juego: “El juego del Crucigramàrius no es un juego para letraheridos, o no únicamente. Hay que saber arriesgar en el momento justo, hay que tener un poco de chamba, hay que especular sobre qué saben los otros y hay que saber acabar la partida cuando toca, ni antes ni después. Sobre todo, hay que tener un poco de imaginación, porque la crema del juego es precisamente la creación del crucigramàrius”.


Verbàlia, Juegos: Un juego de Màrius Serra y Oriol Comas

 

Verbalia es el país de los verbívoros, una tierra incógnita sin fronteras definidas ni ley de extrangería. Es verbívoro todo aquel que bebe verbos y los hace bailar. Esta es la única condición. Verbalia es un estado mental. Cada vez que un verbívoro practica un juego verbal redefine la sobirania. Aquí tenéis su constitución: la constitución del estat mental de Verbàlia se limita a regular una retahila de mutaciones y permutaciones de las palabras, estableciendo a la vez sus bases legislativas. El poder ejecutivo, en Verbalia, lo ejercen los verbívoros. Y el poder judicial, el diccionario, que establece la validez de las palabras. Verbalia, como todos los países, tiene un paisaje que se compone de una mezcla de naturaleza (una larga zona en forma de lengua) y urbanización (la arboleda y la plaza).

 

Os proponemos empezar la exploración de Verbalia. Os advertimos que si os instaláis allí, será el mimo país el que os colonizará.

 

Descárgate las reglas del VERBALIA